¿Más sociales pero más solos?

Suena el despertador, comienza el día y antes incluso de levantarte de la cama, compruebas desde tu smartphone o tablet el correo, facebook, twitter, mensajes de whatsapp…  sigues con tu día y permanentemente compruebas si tienes novedades en tus perfiles, si alguien te ha enviado un mail o un mensaje con algún vídeo. Quedas con algún amigo después del trabajo y en medio de la conversación sigues pendiente del móvil…  ¿os suena esto? Probablemente es la rutina de muchas personas enganchadas a sus teléfonos, tablets u ordenadores.

Hace unas semanas leíamos un artículo sobre un experimento realizado por un periodista británico que decidió desconectarse de Internet durante un año. El resumen de su experiencia es que, al acabar el año estaba completamente aislado de sus amistades. Nadie se molestaba ya en avisarle para quedar y acabó por no tener apenas relación con nadie.

También el pasado día 14 de agosto, se publicaba un estudio que afirmaba que la utilización de Facebook, supone la disminución del bienestar y el aumento de la tristeza.  “Algunos investigadores han especulado que el uso de redes sociales online podría interferir con la actividad física o aumentar las comparaciones sociales dañinas“, afirman los investigadores como posibles hipótesis de la asociación. Es decir, que las redes sociales online, nos suponen estar pendientes de los demás y compararnos con ellos de una forma simple, lo cual deriva en malestar personal, cosa que no ocurre con las relaciones cara a cara.

Llegados a ese punto, la pregunta es ¿conectarnos nos desconecta? Aunque suena a trabalenguas, es posible que por estar conectados a nuestros perfiles sociales estemos desconectando de las personas con las que se supone que nos relacionamos. Quizá sea un cambio en la sociedad que avanza hacia ese futuro, pero dejo la pregunta y la reflexión en el aire… ¿qué opináis?