Pasado, presente y futuro

Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza. Nuestra tendencia a relacionarnos y formar grupos está incluida en nuestros genes y es muy complicado sobrevivir sólo. El poder de influencia de las redes sociales resulta muy grande a todos los niveles. Tal y como afirma el experto en redes sociales James Fowler “Para saber quiénes somos tenemos que comprender cómo estamos conectados”. En este sentido, la aparición de las plataformas para redes sociales como facebook en 2004 o twitter años después corrobora el hecho de que no sólo estamos conectados con los amigos más cercanos, sino con los amigos de los amigos y  esto hace más evidente que cada paso que damos en la red, tiene su efecto en toda la red social humana.

El número de Dunbar establece que, ya desde el Paleolítico, la cantidad de miembros en un grupo que una persona puede mantener como relaciones sociales es 150. Cuando se superan esos 150 empiezan los problemas para mantener la cohesión del grupo dado que la comunicación se complica y se pierde parte del conocimiento personal detallado del resto de miembros.  Existen estudios que certifican que en redes sociales virtuales (facebook, twitter, etc.) el número de Dunbar también se cumple. Así el promedio de amigos de un usuario de facebook está en torno a 150.

Por tanto, puede afirmarse con cierta rotundidad que las redes sociales entre personas han existido, existen y existirán en el futuro. Sin embargo, es muy difícil definir con rotundidad la forma en que la tecnología pueda influir en el modo de relacionarnos.  Y más complicado aún si se trata de predecir lo que va a ocurrir en un entorno que mezcla la tecnología con las relaciones sociales.

Nancy Messieh en su artículo “What 2012 holds for social media” realiza una serie de afirmaciones sobre lo que consideraba que podían ocurrir en 2012 en el mundillo social media.  2012 ya ha pasado y se han confirmado parte de sus teorías mientras que otras aún no se han cumplido.

Por un lado, afirma Messieh que las redes sociales se convertirán en extensiones del periodismo.   Es evidente que los SRS  se han convertido en medios informativos en tiempo real, especialmente en el caso de twitter, teniendo mucha más audiencia en algunos casos que otros medios tradicionales como prensa, radio o televisión. Además, el hecho de que cualquier persona pueda convertirse en parte del proceso informativo, supone también un giro en el concepto de periodismo al uso. Cabría preguntarse aquí qué podemos considerar periodismo.

En este sentido, a pesar de lo positivo que pueda parecer que ciudadanos anónimos puedan publicar noticias en países o zonas donde la censura en los medios es lo normal, se puede dar también la problemática de que cualquier cosa se convierta en noticia esté o no contrastada. La delgada linea de la ética periodística se puede traspasar muy fácilmente…

Habla también Messieh de la aparición predecible de publicidad y marcas en twitter. En un mundo fuertemente capitalista donde priman los beneficios económicos, era bastante evidente que esto ocurriría.

Con respecto a las predicciones no cumplidas, podríamos hablar de Path como red social fallida (al menos en España) o de la lucha aún en vigor entre Facebook y Google+ por el control de las redes sociales.

Por su parte Cindy King en el artículo “30 Social Media predictions for 2012 from de Pros” recoge una serie de predicciones que los denominados gurús del social media establecen. En resúmen puede afirmarse que todos ellos coinciden en el auge del marketing en redes sociales y la aparición de numerosos negocios en SRS con claras estrategias para la captación de clientes/usuarios. Dado que muchas empresas ya tienen presencia en algunas plataformas como facebook o Google+, se afirma que extenderán sus perfiles a otros canales como youtube o pinterest porque serán más conscientes que nunca del poder de las imágenes.

Y aquí podríamos volver a la afirmación inicial. Las redes sociales las componen las personas. Y en un escenario en el que se prima el marketing o el branding comercial frente a las personas resulta complicado determinar la reacción del grupo. Las empresas quieren estar donde estén sus clientes, pero quizá una sobresaturación haga que los usuarios de redes sociales no quieran empresas donde las relaciones se suponen entre personas.

En este sentido como el propio Mark Zuckerberg afirma:

“People have shared a lot on Facebook and have already told a lot of their life story on Facebook. And we think that we have by far better tools for doing that.”

¿Se pierde la esencia de una SRS con la inclusión de marcas comerciales que buscan vender sus productos teniendo en cuenta que la idea en origen de estas plataformas era conectar a las personas, facilitar la comunicación o la interacción entre amigos?

Es evidente que las empresas seguirán invirtiendo en redes sociales y que el gigante Google con su SRS Google+ está compitiendo seriamente para hacerse con ese mercado. Pero, ¿qué pasa con el usuario? Si tal y como hemos visto 150 es el promedio de personas en un grupo social para unas relaciones óptimas, ¿qué ocurrirá cuando el usuario se vea invadido por perfiles comerciales como ya está ocurriendo? ¿serán nuestras relaciones personales cada vez más superfluas o mercantilizadas? O por el contrario, ¿se “humanizarán” las empresas y la comunicación empresa-cliente se dará de persona a persona?

Es posible que se den los dos casos. Las empresas aprenderán, como ya han venido haciendo, a interactuar con sus usuarios/clientes en redes sociales de una forma personal, y los usuarios a su vez, se verán desbordados por la avalancha de perfiles personales y empresariales, lo cuál hará que su atención se disperse y las relaciones se  vuelvan más superfluas.

No cabe duda de que las predicciones hechas se están cumpliendo progresivamente en muchos casos. ¿Qué podemos esperar ahora de la evolución de la web 2.0? Alan Kay solía decir: “La mejor forma de predecir el futuro es inventarlo”.

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Haciendo el camino viejo para aprender el nuevo

Cree mi cuenta personal en facebook allá por 2008, casi cuando no había crisis en España…¡qué tiempos aquellos! Desde entonces, la configuración de facebook ha cambiado en numerosas ocasiones. Tendría que hacer mucha memoria para recordar la política de privacidad de facebook en el momento en que me registré. Supongo que ni siquiera la leí (¿quién lee los términos y condiciones con detenimiento?), aceptando tácitamente que todo lo que publico en esa red deja de estar en mi “poder”.

¿Quién no hace esto?

Al respecto os recomiendo leer el estudio de Carlos Fernández Morán sobre Facebook y privacidad en el que se detalla como ha ido evolucionando la política de publicación y de gestión de los contenidos y la información en esta red social hasta 2011, fecha de publicación del trabajo. Y sobre todo echar un vistazo a la política de uso de datos de facebook  . Aunque en ese caso quizá se quiten las ganas de tener una cuenta en la red. Hace unos días ya hablaba en este blog sobre la privacidad en distintas redes sociales, tema que me parece especialmente interesante.

El verano pasado comenzó a funcionar definitivamente el diseño “biografía” en facebook, que es el que continúa en vigor. En este caso el mayor cambio venía del hecho de que de una forma muy sencilla podías llegar a publicaciones de años atrás, cosa que no ocurría con el diseño anterior. Es decir, con un sólo clic puedes acceder a lo que publicaba tu amigo “x” en 2009 por ejemplo. ¿Ventaja o inconveniente? Como casi todo, depende… A veces puedes encontrarte con tu propia declaración de amor a tu ex que ahora te parece ridícula, o por el contrario con un valioso enlace a alguna web que ya habías olvidado.

Cuidado con lo que publicas…

A la hora de publicar en un perfil personal es conveniente tener cuidado con quien puede ver lo que escribes. Lo más habitual es ver que lo publicado es visible para los amigos. Aunque también existe la opción de ampliarlo a amigos de amigos y al mundo en general. Además, puedes personalizar lo que escribes para que sólo lo vea quien tu quieras, cosa que me parece muy útil.

Existe una opción, no por todos conocida, de restringir el acceso a algún “amigo” que tienes agregado. Si tienes a tu jefe, un ex-novio, un pariente pesado en tu lista de amigos de facebook y no quieres que vea lo que escribes, está es tu opción.

Otra de las posibilidades de facebook es crear grupos. A nivel personal pertenezco a varios grupos y soy administradora de dos. La labor como administradora no ha sido una tarea titánica. Basta con admitir a aquellos que quieran unirse al grupo y evitar que publiquen spam o publicidad. A medida que aumenta el volumen de usuarios que pertenecen al grupo, mantener un cierto “control” sobre el mismo se puede volver más complicado.

Los grupos pueden ser abiertos, cerrados o secretos, según el nivel de privacidad que se quiera.

Por otra parte, existe la posibilidad de crear una página de fans en facebook. Me resulta especialmente útil para publicitar los post del blog así como para compartir otra información que se pueda considerar relevante. Aquí las opciones de configuración son múltiples, pensando en todas las empresas, asociaciones, comunidades, negocios o productos que pueden querer publicitarse en facebook. En este caso, y al contrario que en un perfil personal, lo habitual suele ser que todo lo que se publique sea público, es decir, sin restricciones de acceso, para poder acceder así a una audiencia global.

Distintas posibilidades para crear una página de fans en facebook.

En esta última semana, han proliferado las páginas y grupos creados por mis compañeros de #websoc13, tanto en facebook como en Google+. Yo ya comentaba en el post de Nestor “facebook, cariño, estoy saliendo con otra” que prefiero Facebook a Google+. Quizá por eso, en Google+ no he creado ninguna comunidad (que sería un poco equivalente a los grupos de facebook) ni ninguna página. Al menos todavía.

Hablar de la aplicación de facebook para Android  llevaría otro post entero prácticamente porque, aunque  resulta casi imprescindible, con cada nueva actualización aparecen más defectos e inconvenientes.

Si hablamos de  Pinterest, mi experiencia como usuaria aún es reciente. Lo aprendido en este tiempo en otras redes, especialmente facebook, poco a poco me va sirviendo cada vez que me registro en una nueva red. Especialmente en lo que a términos de privacidad y utilización se refiere.

Aunque Pinterest da la posibilidad de registrarte mediante tu cuenta de twitter o facebook, en mi caso, he hecho el registro a través del correo electrónico. Posteriormente existe la posibilidad de conectar las publicaciones en Pinterest con cuentas en twitter y facebook, de esta forma se logra mantener cierto control sobre las publicaciones, puesto que se puede elegir qué quieres que se publique en facebook o twitter y qué no, porque no lo hace por defecto.

En cuanto a los términos de privacidad, estos aún están solo en inglés y no adaptados a la legislación en materia de protección de datos en España.  Resulta curioso el hecho de que puedas restringir tu localización en google. Es decir, puedes impedir que tu nombre de usuario aparezca en el buscador de google cuando alguien lo teclee.

Puesto que la mayor parte de usuarios de Pinterest, hacen de esta plataforma un uso “profesional” y, al menos todavía  no aparecen apenas fotografías personales, que puedan suponer problemas de intimidad o privacidad, no hay aún precedentes de problemas de esta índole en la red social.

Respecto al perfil de cada usuario, este se basa en los denominados “pines” y los tableros. Un pin es una imagen que compartes con tus seguidores, y los tableros son los conjuntos de pines ordenados según un criterio que estableces tú mismo.

En el caso de Pinterest la forma de interacción es peculiar. Puedes buscar imágenes de un determinado tema gracias a su buscador y a su sistema clasificatorio, y puedes “seguir” a determinados usuarios cuyas publicaciones te interesen, pero para “pinear” algo no necesitas ser seguidor quien publique. Asimismo, existe la posibilidad de seguir unicamente parte de sus publiaciones (tableros) y de darle al “me gusta” de alguna en concreto y comentarla al igual que harías en otras redes sociales. También puedes utilizar un botón “pin it” instalado en tu escritorio en la barra de tareas, mediante el cual puedes compartir de forma simple una fotografía que te interese.

En definitiva, Pinterest puede parecer compleja en los inicios, pero una vez que comprendes el manejo, más simple de lo que parece, las posibilidades son muy grandes.

Sobre la privacidad y el dominio de lo público

El almacenamiento de nuestra información en la nube  resulta muy cómodo por las numerosas ventajas que supone el no depender de un dispositivo físico para acceder a lo que hayamos guardado. Cloud computing o computación en la nube es un término que se está haciendo cada día más común entre los internautas.

Gracias a distintos servidores se puede tener acceso a la información o servicio mediante una conexión a Internet desde cualquier dispositivo móvil o fijo ubicado en cualquier lugar.  La gratuidad de muchos de estos servicios supone también una gran ventaja, que puede llevarnos a pensar que no hay ningún inconveniente en el uso de este tipo de servicios de almacenamiento en la nube.

Sin embargo, no todo el campo es orégano en lo que a la nube se refiere. En todos los servicios de almacenamiento en red, como Google Drive, Dropbox o Skydrive, de Microsoft, el usuario mantiene los derechos sobre su material salvo en algunas ocasiones, que cede derechos de uso, modificación, reproducción y distribución del material sobre todo para ‘garantizar’ el funcionamiento del servicio.

Esta cesión de derechos se produce con la aceptación de las condiciones de uso de los servicios, algo que sucede con el mero hecho de darse de alta en los mismos. En España, la Ley de Propiedad Intelectual establece que para ceder derechos de autor ‘inter vivos’ es necesario el consentimiento escrito (artículos 43 y siguientes). Sin embargo, si somos sinceros… ¿Cuántos de nosotros hemos leido los terminos y condiciones de estos servicios? Me temo que muy pocos… y con un simple clic hemos aceptado unas condiciones en ocasiones draconianas por las cuales no eres dueño de nada de lo que alojes en la nube.

Si hablamos de redes sociales, las condiciones de privacidad son dignas de estudio. Cualquier cosa que publiques en una plataforma de red social, pasa a ser de dominio público, pese a que en determinadas redes, como facebook por ejemplo, es posible seleccionar la información que compartimos y sobre todo, con quién.   Sin embargo, los datos generales de nuestro perfil (nombre y apellidos, sexo y redes a las que pertenecemos) suelen ser accesibles a todo el público, a no ser que restrinjamos los criterios por los que otros usuarios pueden encontrarnos.

Este problema se ve agravado en el caso de los menores de edad, ya que la inexperiencia de la edad contrasta con el hecho de que el uso de redes sociales entre los adolescentes es generalizado. De esta forma se han dado casos que han saltado no solo a los medios de comunicación sino a las oficinas policiales.

En muchas ocasiones, damos más información de la que en realidad pensamos. Sin ir más lejos, un estudio publicado en la revista PNAS determinó que la utilización de los clásicos “Me gusta” podía asociarse  con elementos clave de nuestra personalidad así como con nuestros gustos en esta red social, lo que permitiría un “rastreo” bastante sencillo de nuestros datos privados, muy útiles para estudios de mercado, sin ir más lejos.

Por otra parte, Twitter es una red esencialmente pública, donde los tuits que compartimos suelen ser públicos para todos los usuarios (a no ser que utilicemos la opción de mantenerlos privados), por lo que es relativamente sencillo determinar los gustos de una persona y localizar información esencial de la misma.

El control y preocupación por la privacidad fueron objetivos primordiales en el lanzamiento de Google+, en la que siempre se selecciona con quién se desea compartir la información que publicamos, dependiendo de los círculos que tengamos entre nuestros contactos (Familia, Amigos, Conocidos, Seguidores).

Tuenti, por último con usuarios en su mayoría jóvenes, cuenta con un sistema muy eficaz de eliminación de fotografías, etiquetas o perfiles que puedan hacer peligrar nuestra información personal, siempre y cuando se lo notifiquemos a la red.  A través de un convenio con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y diversas colaboraciones con otras entidades, Tuenti busca concienciar a sus usuarios de la utilización responsable de la red y a su vez ser garante de su privacidad.

No obstante, y pese a que la privacidad en los lugares públicos como una red social o la nube pueda estar en entredicho, una servidora humildemente mantiene que el sentido común puede librarnos de muchos disgustos. Así pues, si algo es estrictamente privado, no deberíamos publicarlo en ninguna red social para evitar problemas futuros.

Facebook o twitter

Estar en redes sociales es muy sencillo para cualquier usuario. Basta con un ordenador, tablet o smartphone con conexión a Internet y la creación de una cuenta en alguna plataforma (facebook, twitter, tuenti…). Sin embargo, el uso que se le de a la red social es muy variable.

Muchos de los usuarios con un perfil personal en redes, las utilizan para interactuar con amigos y conocidos. En el caso de facebook o twitter, los perfiles personales en España son muy numerosos, llegando a ser el 5º país en uso de estas redes. Pero el uso de cada red es diferente.

Dejando al margen la diferencia fundanental de la limitación de caracteres a 140 que se impone en twitter pero no en facebook, existen otras diferencias esenciales en el uso que debemos dar a cada red.

Mientras que facebook es una red social en la que priman las relaciones de amistad para las interacciones, twitter por su parte es un medio de comunicación mediante el cual, cualquier persona puede estar al tanto de lo que ocurre en cada instante, y en el que no son tan importantes las relaciones entre usuarios.

La información que se comparte en facebook es mucho más personal que la que se comparte en twitter, quizá por el hecho de que en facebook las relaciones entre usuarios son reciprocas, mientras que en twitter no lo son. Así, mientras en facebook tú eres amigo de una persona y automáticamente esa persona es amiga tuya, en twitter puedes seguir a alguien y que ese usuario no te siga a ti.

Por otro lado, la inmediatez de twitter contrasta con la estabilidad de facebook.  Así el timeline de twitter es altamente dinámico, mientras que la página de inicio de facebook es mucho menos cambiante.  La forma de interactuar también es completamente distinta. En facebook se permite comentar una publicación de alguien o publicar en el muro de esa persona, etiquetar fotografías y mencionarle. Por su parte, twitter se basa en menciones a algún usuario (independientemente de que le sigas o no), respuestas breves y otras interacciones como los RT (retweet), MT (modified tweet), o FF (follow friday).

En cuanto al público que utiliza cada red destaca el hecho de que twitter “rejuvenece” mientras que facebook se hace mayor. Esto significa que el público joven va perdiendo interés en la red social por excelencia que es facebook, para pasar a otra más dinámica como es twitter.

Si hablamos en términos de privacidad, la diferencia es esencial. Facebook ha evolucionado en ese aspecto, dejando en manos de cada usuario la posibilidad de limitar la visibilidad de las publicaciones de distintas formas. Sin embargo, la esencia de twitter es ser público.

En cualquier caso, ambas redes son distintas pero compatibles sobre todo si hablamos de estrategias social media.

Seis grados de separación

Quiero daros la bienvenida a mi blog “Breakingsocial”. Lo inauguro como parte de la asignatura “web social” del “Máster en bibliotecas y servicios de información digital” de la Universidad Carlos III. Sin embargo, inauguro este blog con una idea de continuidad en el futuro.

Siempre me ha gustado relacionarme con la gente y creo que la web social facilita esa comunicación de una forma asombrosa. La teoría de los seis grados de separación se renueva, y ahora estás a solo un clic de poder comunicarte casi con cualquier persona en el mundo vía twitter, facebook, google+…

A nivel personal, me apasionan las posibilidades de la web social, me encanta el mundillo y cada día descubro cosas interesantes en él. Me inicié en el mundo de las redes sociales con tuenti hace ya unos cuantos años, pero me pasé a facebook, y de ahí a twitter (@RosaAreval). Curiosamente, cuando cree mi primera cuenta en una red, la abandoné rápidamente, y sin embargo ahora soy incapaz de pasar un día sin comprobar mi facebook o mi twitter. Siempre investigando, también tengo cuenta en del.icio.us, en pinterest y en linkedin. Utilizo cada una de ellas de forma diferente, así, mi facebook es puramente personal y me sirve para relacionarme con amigos y conocidos, mientras que twitter y el resto de redes me sirven a nivel “profesional” para estar al día de lo que ocurre y para relacionarme con otros profesionales.

Como no podía ser de otra forma, hace unos meses dí el paso a ser bloggera. Me dí cuenta de que había muchísimos blogs sobre redes sociales, marketing digital, web social, etc. y decidí junto con una amiga hacer un blog diferente, sobre algo que no existiese. Así que junto con una co-blogger, creamos un blog colaborativo sobre un barrio de mi ciudad “http://vivirengarrido.blogspot.com.es/ ”. A pesar del esfuerzo que supone, en pocos meses hemos conseguido pequeños logros que para nosotras son grandes.

Para promocionar el blog y para aprender a manejar una cuenta semiprofesional en redes, creamos su propia pagina en facebook y su cuenta en twitter (@vivirengarrido), así como otras herramientas para gestionarlo (flickr, picassa, storify…).

Desde ese momento, me he dado cuenta de que la labor de un community manager es mucho más compleja de lo que parece, aunque interesantísima a la vez. Gestionar un blog y que funcione, recibir visitas en el mismo, captar seguidores en las redes, que desconocidos aprecien tu trabajo y comenten lo que publicas… es ciertamente complicado, aunque muy satisfactorio al final.

De esa experiencia he aprendido y sigo aprendiendo muchísimo. Pienso que el social media se aprende practicando, colaborando con otros y leyendo constantemente. Como ya he dicho, el tema me apasiona, y cada día que pasa me gusta más.

De la asignatura que origina este blog espero tres cosas fundamentales:

  • Aprender a manejarme correctamente en redes sociales. A gestionar una cuenta personal así como una cuenta profesional.
  • Conocer herramientas imprescindibles que todo especialista en web social debe manejar.
  • Ser mi propia community manager y gestionar mi propia reputación online.

Así pues… ¡¡bienvenidos a “breakingsocial”!!

Bienvenidos a Breaking Social

¡¡Bienvenidos a Breaking Social!!