Haciendo el camino viejo para aprender el nuevo

Cree mi cuenta personal en facebook allá por 2008, casi cuando no había crisis en España…¡qué tiempos aquellos! Desde entonces, la configuración de facebook ha cambiado en numerosas ocasiones. Tendría que hacer mucha memoria para recordar la política de privacidad de facebook en el momento en que me registré. Supongo que ni siquiera la leí (¿quién lee los términos y condiciones con detenimiento?), aceptando tácitamente que todo lo que publico en esa red deja de estar en mi “poder”.

¿Quién no hace esto?

Al respecto os recomiendo leer el estudio de Carlos Fernández Morán sobre Facebook y privacidad en el que se detalla como ha ido evolucionando la política de publicación y de gestión de los contenidos y la información en esta red social hasta 2011, fecha de publicación del trabajo. Y sobre todo echar un vistazo a la política de uso de datos de facebook  . Aunque en ese caso quizá se quiten las ganas de tener una cuenta en la red. Hace unos días ya hablaba en este blog sobre la privacidad en distintas redes sociales, tema que me parece especialmente interesante.

El verano pasado comenzó a funcionar definitivamente el diseño “biografía” en facebook, que es el que continúa en vigor. En este caso el mayor cambio venía del hecho de que de una forma muy sencilla podías llegar a publicaciones de años atrás, cosa que no ocurría con el diseño anterior. Es decir, con un sólo clic puedes acceder a lo que publicaba tu amigo “x” en 2009 por ejemplo. ¿Ventaja o inconveniente? Como casi todo, depende… A veces puedes encontrarte con tu propia declaración de amor a tu ex que ahora te parece ridícula, o por el contrario con un valioso enlace a alguna web que ya habías olvidado.

Cuidado con lo que publicas…

A la hora de publicar en un perfil personal es conveniente tener cuidado con quien puede ver lo que escribes. Lo más habitual es ver que lo publicado es visible para los amigos. Aunque también existe la opción de ampliarlo a amigos de amigos y al mundo en general. Además, puedes personalizar lo que escribes para que sólo lo vea quien tu quieras, cosa que me parece muy útil.

Existe una opción, no por todos conocida, de restringir el acceso a algún “amigo” que tienes agregado. Si tienes a tu jefe, un ex-novio, un pariente pesado en tu lista de amigos de facebook y no quieres que vea lo que escribes, está es tu opción.

Otra de las posibilidades de facebook es crear grupos. A nivel personal pertenezco a varios grupos y soy administradora de dos. La labor como administradora no ha sido una tarea titánica. Basta con admitir a aquellos que quieran unirse al grupo y evitar que publiquen spam o publicidad. A medida que aumenta el volumen de usuarios que pertenecen al grupo, mantener un cierto “control” sobre el mismo se puede volver más complicado.

Los grupos pueden ser abiertos, cerrados o secretos, según el nivel de privacidad que se quiera.

Por otra parte, existe la posibilidad de crear una página de fans en facebook. Me resulta especialmente útil para publicitar los post del blog así como para compartir otra información que se pueda considerar relevante. Aquí las opciones de configuración son múltiples, pensando en todas las empresas, asociaciones, comunidades, negocios o productos que pueden querer publicitarse en facebook. En este caso, y al contrario que en un perfil personal, lo habitual suele ser que todo lo que se publique sea público, es decir, sin restricciones de acceso, para poder acceder así a una audiencia global.

Distintas posibilidades para crear una página de fans en facebook.

En esta última semana, han proliferado las páginas y grupos creados por mis compañeros de #websoc13, tanto en facebook como en Google+. Yo ya comentaba en el post de Nestor “facebook, cariño, estoy saliendo con otra” que prefiero Facebook a Google+. Quizá por eso, en Google+ no he creado ninguna comunidad (que sería un poco equivalente a los grupos de facebook) ni ninguna página. Al menos todavía.

Hablar de la aplicación de facebook para Android  llevaría otro post entero prácticamente porque, aunque  resulta casi imprescindible, con cada nueva actualización aparecen más defectos e inconvenientes.

Si hablamos de  Pinterest, mi experiencia como usuaria aún es reciente. Lo aprendido en este tiempo en otras redes, especialmente facebook, poco a poco me va sirviendo cada vez que me registro en una nueva red. Especialmente en lo que a términos de privacidad y utilización se refiere.

Aunque Pinterest da la posibilidad de registrarte mediante tu cuenta de twitter o facebook, en mi caso, he hecho el registro a través del correo electrónico. Posteriormente existe la posibilidad de conectar las publicaciones en Pinterest con cuentas en twitter y facebook, de esta forma se logra mantener cierto control sobre las publicaciones, puesto que se puede elegir qué quieres que se publique en facebook o twitter y qué no, porque no lo hace por defecto.

En cuanto a los términos de privacidad, estos aún están solo en inglés y no adaptados a la legislación en materia de protección de datos en España.  Resulta curioso el hecho de que puedas restringir tu localización en google. Es decir, puedes impedir que tu nombre de usuario aparezca en el buscador de google cuando alguien lo teclee.

Puesto que la mayor parte de usuarios de Pinterest, hacen de esta plataforma un uso “profesional” y, al menos todavía  no aparecen apenas fotografías personales, que puedan suponer problemas de intimidad o privacidad, no hay aún precedentes de problemas de esta índole en la red social.

Respecto al perfil de cada usuario, este se basa en los denominados “pines” y los tableros. Un pin es una imagen que compartes con tus seguidores, y los tableros son los conjuntos de pines ordenados según un criterio que estableces tú mismo.

En el caso de Pinterest la forma de interacción es peculiar. Puedes buscar imágenes de un determinado tema gracias a su buscador y a su sistema clasificatorio, y puedes “seguir” a determinados usuarios cuyas publicaciones te interesen, pero para “pinear” algo no necesitas ser seguidor quien publique. Asimismo, existe la posibilidad de seguir unicamente parte de sus publiaciones (tableros) y de darle al “me gusta” de alguna en concreto y comentarla al igual que harías en otras redes sociales. También puedes utilizar un botón “pin it” instalado en tu escritorio en la barra de tareas, mediante el cual puedes compartir de forma simple una fotografía que te interese.

En definitiva, Pinterest puede parecer compleja en los inicios, pero una vez que comprendes el manejo, más simple de lo que parece, las posibilidades son muy grandes.

50 luces de Grey a 0.50 $

Lo confieso. No he leído “50 sombras de Grey”. Lo se, es una vergüenza para una lectora empedernida como yo. Hasta el momento no me ha llamado la curiosidad demasiado esa novela. Además, para más Inri, tampoco acabé de leer “Diario de una ninfómana”. Lo dejé a medias, igual que me dejó a mi a medias el libro… no le vi la gracia. Para compensar todo eso, si he leído “Sexus” de Henry Miller, y no creo que ninguna otra novela pueda desbancar la crudeza con que relata Miller cada escena.

Os cuento todo esto no porque quiera hacer un ranking de novela erótica, sino porque ayer en mi rutina de búsqueda de ofertas de empleo encontré una oferta bastante interesante en la página de facebook de Dokumentalistas en la que buscan editores de blog porno, que sean capaces de resumir y describir vídeos de forma “viciosa”, para lo cual el bagage de haber leído “50 sombras” quizá sirva:

Los artículos son descripciones de videos porno sacados de tubes como xvideos.com o similares, siempre dandole el sentido más \”vicioso\” posible. Deberán ser de aproximadamente 65-70 palabras en español neutro, acompañado de imágenes (screens de un tamaño especifico) del video y tags. (sic.) http://www.findablogger.net/266454/editores-blog-porno?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook

Quizá tenga una servidora un talento oculto para resumir y asignar palabras clave a videos X, pero una ha ido a un colegio de monjas, y le da apuro meterse en ese “fregao” del porno.

Sin embargo, al margen de las posibles bromas, lo que saco en claro es una cosa: la ahora denominada “curación de contenidos” está en pleno auge. Quizá sea hora de subirnos a ese carro antes de que pase y nos arrepintamos. La oferta que comparto con vosotros es de documentalista puro y duro: resumen, indización, asignación de keywords o tags… ¿no es ese nuestro trabajo? El precio por cada vídeo indizado y resumido es de 0.50$, ¿es eso mucho o poco? ¿Cuánto vale nuestro trabajo? ¿Cuánto valen nuestros conocimientos?

Soy una estratega infiel

Mientras escucho a Coldplay y Love of Lesbian incansablemente (¡¡soy una moderna!!) me pregunto como comenzar este post sobre herramientas y estrategias en la web social… ¿por donde empezar en la marabunta de aplicaciones sociales?? ¿Cuántos perfiles tengo? ¿En cuantas aplicaciones he creado una cuenta y luego no he vuelto a utilizarla porque me he aburrido o no le he visto la utilidad final? ¿A cuales soy fiel? Bien, empezaré por ahí, ¡que es la más fácil de responder! Sin ningún genero de duda soy fiel a facebook y a twitter. De hecho son las aplicaciones estrella de mi teléfono, ¡a veces incluso por delante del whatsapp! Me encanta la rapidez de twitter, su dinamismo, y me encanta tener a mis amigos en facebook y poder compartir con ellos lo que me ocurre día a día.

También utilizo y soy fiel a del.icio.us, que he sincronizado con mi cuenta de twitter y que me sirve como servicio de gestión de marcadores sociales, así como a Pinterest, que he estrenado hace apenas un par de meses.

Sobre los gestores de contenido, no soy fiel a ninguno en particular. Debo decir que había utilizado blogger, y precisamente por eso decidí crear el blog en wordpress, para aprender a manejar ambos gestores. En este sentido, blogger me resulta mucho más sencillo que wordpress. Sin embargo, estoy encantada con la experiencia de este blog y con la forma de gestionar el contenido de la plataforma wordpress.

A pesar de que estoy acostumbrada a consultar mis perfiles con cierta frecuencia, he de reconocer que monitorizar y seguir el ritmo de publicación de mis compañeros de la asignatura “web social” me ha desbordado. La búsqueda de contenidos en algunos blogs fue lo más simple gracias a los RSS, aunque me resultaba incompleta, porque faltaba toda la información publicada en las redes sociales y ajena, o al menos, externa a los blogs.

¿Qué hacer pues ante la cantidad de pestañas abiertas y la necesidad de consultar constantemente en busca de actualizaciones? ¿Era suficiente con el RSS y con establecer una hora de consulta diaria? ¿Existía alguna herramienta que facilitase el trabajo? ¿que herramienta era la más adecuada?

En mi caso, conocía hootsuite, y la vengo utilizando desde hace un tiempo, aunque casi siempre que quiero publicar algo en alguno de mis perfiles, acabo acudiendo a la red social directamente. Supongo que me pone nerviosa que sean más lentos para actualizarse… En ese sentido, hootsuite me ha permitido visualizar varias cuentas al mismo tiempo. Sin embargo, puesto que considero que cada red social tiene su idiosincrasia, no suelo publicar desde hootsuite apenas, sino que lo hago directamente desde donde corresponda. Aunque me resulta muy útil el sistema para acortar enlaces para publicar en twitter.

Gracias a mis compañeros de #websoc13 he descubierto dos nuevas herramientas que aún estoy aprendiendo a manejar.

La primera de ellas es Netvibes. Aún estoy trasteando con los escritorios públicos y privados y todavía no me manejo bien con la aplicación…¿no es eso genial? ¡Aprender y aprender! Confieso que me encanta descubrir aplicaciones nuevas. En el caso de Netvibes pienso que resultará muy útil para monitorizar las publicaciones de mis compañeros y estar al tanto de todo de una forma simple.

Y hoy de nuevo he descubierto otra aplicación que recomiendan distintos compañeros. Se trata de Alternion, que, como netvibes sirve para  monitorizar en una sola interfaz mis redes sociales, blogs de compañeros,  correos personales, o sitios para noticias, etc.

He leído también en el blog de Lia Sant sobre el sistema de identificador común para todas las herramientas (OpenID). En mi caso no lo he utilizado nunca, pero no descarto utilizarlo en breve…

Sobre la privacidad y el dominio de lo público

El almacenamiento de nuestra información en la nube  resulta muy cómodo por las numerosas ventajas que supone el no depender de un dispositivo físico para acceder a lo que hayamos guardado. Cloud computing o computación en la nube es un término que se está haciendo cada día más común entre los internautas.

Gracias a distintos servidores se puede tener acceso a la información o servicio mediante una conexión a Internet desde cualquier dispositivo móvil o fijo ubicado en cualquier lugar.  La gratuidad de muchos de estos servicios supone también una gran ventaja, que puede llevarnos a pensar que no hay ningún inconveniente en el uso de este tipo de servicios de almacenamiento en la nube.

Sin embargo, no todo el campo es orégano en lo que a la nube se refiere. En todos los servicios de almacenamiento en red, como Google Drive, Dropbox o Skydrive, de Microsoft, el usuario mantiene los derechos sobre su material salvo en algunas ocasiones, que cede derechos de uso, modificación, reproducción y distribución del material sobre todo para ‘garantizar’ el funcionamiento del servicio.

Esta cesión de derechos se produce con la aceptación de las condiciones de uso de los servicios, algo que sucede con el mero hecho de darse de alta en los mismos. En España, la Ley de Propiedad Intelectual establece que para ceder derechos de autor ‘inter vivos’ es necesario el consentimiento escrito (artículos 43 y siguientes). Sin embargo, si somos sinceros… ¿Cuántos de nosotros hemos leido los terminos y condiciones de estos servicios? Me temo que muy pocos… y con un simple clic hemos aceptado unas condiciones en ocasiones draconianas por las cuales no eres dueño de nada de lo que alojes en la nube.

Si hablamos de redes sociales, las condiciones de privacidad son dignas de estudio. Cualquier cosa que publiques en una plataforma de red social, pasa a ser de dominio público, pese a que en determinadas redes, como facebook por ejemplo, es posible seleccionar la información que compartimos y sobre todo, con quién.   Sin embargo, los datos generales de nuestro perfil (nombre y apellidos, sexo y redes a las que pertenecemos) suelen ser accesibles a todo el público, a no ser que restrinjamos los criterios por los que otros usuarios pueden encontrarnos.

Este problema se ve agravado en el caso de los menores de edad, ya que la inexperiencia de la edad contrasta con el hecho de que el uso de redes sociales entre los adolescentes es generalizado. De esta forma se han dado casos que han saltado no solo a los medios de comunicación sino a las oficinas policiales.

En muchas ocasiones, damos más información de la que en realidad pensamos. Sin ir más lejos, un estudio publicado en la revista PNAS determinó que la utilización de los clásicos “Me gusta” podía asociarse  con elementos clave de nuestra personalidad así como con nuestros gustos en esta red social, lo que permitiría un “rastreo” bastante sencillo de nuestros datos privados, muy útiles para estudios de mercado, sin ir más lejos.

Por otra parte, Twitter es una red esencialmente pública, donde los tuits que compartimos suelen ser públicos para todos los usuarios (a no ser que utilicemos la opción de mantenerlos privados), por lo que es relativamente sencillo determinar los gustos de una persona y localizar información esencial de la misma.

El control y preocupación por la privacidad fueron objetivos primordiales en el lanzamiento de Google+, en la que siempre se selecciona con quién se desea compartir la información que publicamos, dependiendo de los círculos que tengamos entre nuestros contactos (Familia, Amigos, Conocidos, Seguidores).

Tuenti, por último con usuarios en su mayoría jóvenes, cuenta con un sistema muy eficaz de eliminación de fotografías, etiquetas o perfiles que puedan hacer peligrar nuestra información personal, siempre y cuando se lo notifiquemos a la red.  A través de un convenio con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y diversas colaboraciones con otras entidades, Tuenti busca concienciar a sus usuarios de la utilización responsable de la red y a su vez ser garante de su privacidad.

No obstante, y pese a que la privacidad en los lugares públicos como una red social o la nube pueda estar en entredicho, una servidora humildemente mantiene que el sentido común puede librarnos de muchos disgustos. Así pues, si algo es estrictamente privado, no deberíamos publicarlo en ninguna red social para evitar problemas futuros.

Facebook o twitter

Estar en redes sociales es muy sencillo para cualquier usuario. Basta con un ordenador, tablet o smartphone con conexión a Internet y la creación de una cuenta en alguna plataforma (facebook, twitter, tuenti…). Sin embargo, el uso que se le de a la red social es muy variable.

Muchos de los usuarios con un perfil personal en redes, las utilizan para interactuar con amigos y conocidos. En el caso de facebook o twitter, los perfiles personales en España son muy numerosos, llegando a ser el 5º país en uso de estas redes. Pero el uso de cada red es diferente.

Dejando al margen la diferencia fundanental de la limitación de caracteres a 140 que se impone en twitter pero no en facebook, existen otras diferencias esenciales en el uso que debemos dar a cada red.

Mientras que facebook es una red social en la que priman las relaciones de amistad para las interacciones, twitter por su parte es un medio de comunicación mediante el cual, cualquier persona puede estar al tanto de lo que ocurre en cada instante, y en el que no son tan importantes las relaciones entre usuarios.

La información que se comparte en facebook es mucho más personal que la que se comparte en twitter, quizá por el hecho de que en facebook las relaciones entre usuarios son reciprocas, mientras que en twitter no lo son. Así, mientras en facebook tú eres amigo de una persona y automáticamente esa persona es amiga tuya, en twitter puedes seguir a alguien y que ese usuario no te siga a ti.

Por otro lado, la inmediatez de twitter contrasta con la estabilidad de facebook.  Así el timeline de twitter es altamente dinámico, mientras que la página de inicio de facebook es mucho menos cambiante.  La forma de interactuar también es completamente distinta. En facebook se permite comentar una publicación de alguien o publicar en el muro de esa persona, etiquetar fotografías y mencionarle. Por su parte, twitter se basa en menciones a algún usuario (independientemente de que le sigas o no), respuestas breves y otras interacciones como los RT (retweet), MT (modified tweet), o FF (follow friday).

En cuanto al público que utiliza cada red destaca el hecho de que twitter “rejuvenece” mientras que facebook se hace mayor. Esto significa que el público joven va perdiendo interés en la red social por excelencia que es facebook, para pasar a otra más dinámica como es twitter.

Si hablamos en términos de privacidad, la diferencia es esencial. Facebook ha evolucionado en ese aspecto, dejando en manos de cada usuario la posibilidad de limitar la visibilidad de las publicaciones de distintas formas. Sin embargo, la esencia de twitter es ser público.

En cualquier caso, ambas redes son distintas pero compatibles sobre todo si hablamos de estrategias social media.